Tuvo que ser justo luego de la arremetida de conciertos que nos azotaron. Dicen que después de la tormenta viene la calma, y ésta tiene un nombre bien puesto, Coralie Clément. La hermanita de Benjamin Biolay vino a promocionar su reciente álbum Toystore. Fue una noche bella, una niña cantando sus canciones con un fondo de maderas, nadando en un mar de luces azules, acompañada de su voz dulce y sus movimientos tiernos, ligeros, despreocupados. Ella se hizo esperar lo necesario. Nos dio lo que necesitaban nuestros oídos. Parecía que todos sus pequeños errores encajaban de maravilla en su presentación, que su nerviosismo nos encantaba a todos los presentes. Incluso su equívoco en “I'ombre Et La Lumiere” quedó a la perfección en su repertorio, aplaudimos el impas, se sonrió y el show continuó. Creí derretir mis sentidos escuchando las nuevas canciones que trajo, “L'effet Jokari”, “Houlala”, “Paris, Dix Heures Du Soir”, “Share The Day”, “Le Baiser Permanent”. Es normal que me haya quedado con gusto a más, hubiera estado toda la noche si hubiese sido necesario. Después de la tormenta… la calma y el arco iris.

1 comentarios:
Ucha viejo...me quedé con las ganas de ir...después de la trompeta me quedé más pobre que la miechica =/. Si desde que me hablaste de esta niña y la vi en youtube que me enamoré de ella...con esa belleza simplona (en el buen sentido) que tienen las francesas, su voz dulce y melodiosa y esas canciones tan relajantes es simplemente encatadora...
Ojalá lo hayas pasado bien, aunque así parece...ya nos veremos en algún otro evento, mira que me di cuenta que este año se vienen hartos.
Saludos
Joselo
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