SE HABLA DE TODO Y DE NADA.

Aventuras Aliñadas de Ayer y Hoy

Me detuve a pensar en las cosas que nos identifican como país. Pensé en las fiestas, los bailes, los paisajes, la gente. Después de un rato me di cuenta que lo que más me gusta y además lo que más tenemos de ésto son las historias, esas que probablemente no sean ciertas, o que son verdad pero evidentemente cambiadas.

Me acordé que cuando era niño le tenía miedo al Viejo del Saco y que me asustaba que me fuera a llevar si no me comía toda la comida. O cuando en la escuela llamábamos a la Llorona, y no sé si era porque alguien movía la mesa o corría viento o que se yo, el lápiz se movía. Me acuerdo también que en mi escuela apareció el cuento de la Mano Negra, que al final resultó ser un guante solitario esperando que alguien amable lo echara a la basura (aunque se movía solo, mal no recuerdo).

Los tiempos han cambiado y con ellos los mitos que se cuenta. Es así como por ejemplo escuché que la "profundamente" conocida Naty, protagonista del video Wena Naty! se habría suicidado. O que en la cordillera alguien por ahí encontró unas monedas españolas del año de la cocoa. Mención aparte merecen todos los niños enfermos terminales que ayudé a salver, y las veces que salvé mi propio pellejo reenviando cadenas de mails.

Sin embargo, las historias que más me gustan son las que se cuentan en los campos, donde se aparece el diablo, crecen zapallos gigantes, existen brujos y todas las personas han hecho o visto alguna vez algo fuera de lo común. Por ejemplo, escuché que alguien cruzó el Estrecho de Magallanes a caballo, eso sí, en un año muy seco. La gente de campo suele exagerar las cosas, o "ponderar" como dicen ellos. Extremadamente cautivante, sorprendente y mágica es la canción de la Violeta Parra, "Tonada por Ponderación", en la que queda demasiado claro el exagerar cosas simples. Si no cree o nunca la ha escuchado, está más abajo, ponga atención a la letra eso sí.

Bueno, es un tema para hablar una vida (así como poniéndole de más) y creo que se me escaparon muchos: El Caleuche, Don Sata, El Guatón Loyola, La Yumbina, Transantiago, el tesoro de Juan Fernandez, el Mono Pájaro, La Quintrala, La Pincoya, El Teniente Bello, Pedro Urdemales (y su sopa de piedras, ¡¡Notable!!), El Trauco, El Totué, y así, sigue y sigue.

Me gustan todas esas historias, las disfruto y hasta las siento reales. He decidido no cuestionarlas, porque creo que le agregan magia a nuestra vida y ayuda a forjar nuestra identidad. Es por eso que cuando quizás en en 10 años más, vuelva a aparecer la guagua que al momento de nacer de vuelta la cabeza en 360° y diga "Más feo lo que va a pasar (agregar fecha)", lo crea y lo disfrute, aunque sepa que es totalmente imposible.



Tonada por Ponderación

Violeta Parra





Soñar Nos Cuesta Nada.


En todos los años de historia del fútbol chileno, nunca se le ha ganado a Argentina. Pasamos por todas las modas y todavía no ganamos. No vencimos cuando los arqueros jugaba sin guantes y con un gorrito anticuado. Ni siquiera pudimos ganar con esos pantaloncillos apretados y cortitos tipo John Travolta, ni cuando la camiseta tenía la estrella en el pecho y la gente se pintaba la cara. ¿Por qué ahora sí? ¿Por qué ahora jugando de visita sí? Buena pregunta. Pero la verdad es que no creo que le vayamos a ganar. Hay que ser objetivos, se dice que es el equipo chileno tiene jugadores de extraordinarios, que quizás nunca hemos tenido un equipo así antes. Me pregunto yo, ¿Alguien ha visto el equipazo de Argentina?, o sea, es como "gracias por participar", no creo que ganemos, sinceramente.

Sin embargo, toda esta atmósfera futbolera que se ha armado me tiene entusiasmado, no se por qué, pero hay algo que me dice que nos va a ir bien, ese lado soñador que todos tenemos todavía no ha muerto. Me gustaría ver a mi país triunfar, ganar muriéndose pero ganar. Sobretodo ganarle a ese país que nos tiene arrinconados en el mapa, con un pie en el agua y con el otro afirmado a un cerro para no caernos completamente al mar. Quiero que de una vez por todas le ganemos en algo, que nos quiten nuestras esperanzas como nos quitaron la Laguna del Desierto (¿Quién la extraña a propósito?). Quiero que vayamos a darle una lección de hombría a ese pueblo que juega con nosotros por los problemas energéticos, un día nos dan gas, al otro día nos lo quitan (por eso es LA Argentina, mujeres). Quiero que de una vez por todas los chilenos volvamos a nuestro país sin que nos llamen "chilenitos", como si fueramos sus hermanos chicos.

Quiero ganar, y una parte de mí está convencida de que es así, porque esta vez tenemos un plantel capacitado, dirigidos como antaño por un caudillo argentino, primero fue San Martín el que ayudó a forjar nuestra libertad y ahora es Bielsa el que nos llevará al mundial. Un momento... ¿Bielsa es argentino? ¡¡Al fin les quitamos algo!! ¡¡Ahora si se puede!! ¡Adelante guerreros chilenos, a dejar el alma en la cancha! No os amedrenteis, aunque la contienda sea desigual. Vamos a sacar este partido adelante y a traernos la victoria a nuestra casa.


¡¡Viva Chile Mierda!!

Yo por mi parte, no creo que ganemos. He dejado crecer mis uñas para poder comérmelas el día del partido. Pero no creo que ganemos. Es la verdad, es lo más seguro, es lo más probable, sin embargo soñar no cuesta nada. Habrá que esperar a Perú no más.
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